Algunas pueden remitir, sí, pero muchas no lo hacen y requieren tratamiento específico.
Al ser una infección causada por el Virus del Papiloma Humano (VPH), conviene valorarlas cuanto antes: no tratarlas a tiempo aumenta el riesgo de que se propaguen, se contagien y provoquen dolor al caminar. Cuanto antes se revisan, más sencillo suele ser el abordaje.