La recuperación es progresiva. En la mayoría de casos se puede caminar desde el primer día con calzado postquirúrgico, y la vuelta a la actividad habitual suele situarse entre las 4 y 8 semanas, según la técnica empleada.
La recuperación es progresiva. En la mayoría de casos se puede caminar desde el primer día con calzado postquirúrgico, y la vuelta a la actividad habitual suele situarse entre las 4 y 8 semanas, según la técnica empleada.